Dar vuelta la ropa
Deja que la fricción que causa el lavado suceda en la parte de adentro de tus prendas. Así estarás protegiendo los colores.
Lava con agua fría
Aunque la etiqueta sugiera agua caliente. El agua fría es la mejor elección para cuidar los colores de la ropa. El agua caliente propicia que los colorantes de las telas se liberen y pierdan durante el lavado.




Usa el ciclo suave para prendas delicadas
Este ciclo hace todo pero de manera más lenta y suave, reduciendo la abrasión en tus prendas.
Usa un suavizante de telas
El suavizante de telas lubrica las fibras en tu ropa. Esto reduce la abrasión y como resultado, reduce la pérdida de color. También evita que le salgan pelusas a la ropa, lo que permite que el color se quede en la tela y la prenda se vea fresca y colorida.